Desde tiempos inmemorables, el hombre ha utilizado el agua con fines terapéuticos.
Ya en época pre-romana se hace referencia a los tratamientos con agua y se habla de Balneoterapia o Crenoterapia, e Hipócrates, el más renombrado médico de la antigua Grecia, en su tratado de medicina “Corpus Hippocraticum” reservaba el capítulo “De los Aires, Aguas y Lugares” en el que describía el uso y manejo con fines terapéuticos del agua y el entorno.
El Balneario de Tus se remonta, cuanto menos, a la época del imperio romano, y aunque sufrió una decadencia en los siglos bajomedievales (siglos V al X), cobró vida de nuevo en el siglo XVI, cuando D. Martín Pérez de Ayala, Arzobispo de Valencia, lo mandó reedificar. Entonces, en sus baños se encontraron monedas romanas de la época de Domiciano, como así atestiguan las Relaciones Topográficas de Felipe II (1.575-79).
El mismo Excmo. Sr. D. Martín Pérez de Ayala, en 1.555, en un libro sobre el Concilio de Trento nombra las famosas termas de Fuensanta. Posteriormente, en 1.566, a propósito de su biografía dice: “… en el segundo año de mi arzobispado, después que por gracia de Dios Nuestro Señor entendí en celebrar el Concilio provincial, que duró desde el 25 de abril hasta mediados de mayo,…, luego a fin de este mes, compelido de falta de salud, porque tenía gota en cuatro o cinco partes y no podía andar, fui a unos baños de metal que estaban cerca de la villa de Yeste, con cuyas aguas sanaban muchos de semejantes enfermedades o recibían muchos algún alivio; y llegué allí tres días antes de la fiesta de Pentecostés y prediqué allí, y fuime a estar en los baños siete días, donde recibí notable mejoría. Vine a Segura, lugar de mi natividad, adonde fui recibido con mucha alegría de todos…”.
Existen otros documentos donde se menciona la existencia de los Baños de Tus. Entre ellos uno en el que un obispo, abad de Uclés, después de haber curado en ellos varios de sus padecimientos, expresa su reconocimiento diciendo: “…si estuviera en Tus, no me moriría…”.
En los siglos XVII, XVIII y XIX siguen apareciendo referencias a los Baños de Tus, en obras como: “Contestania y Bastetania del Reino de Murcia” de Cristóbal Lozano (1.609-1.667); en “Discursos históricos de Murcia y su reino” (1.775, 2ª edición 1.874) de Francisco Cascales; en “Antigüedad y nobleza de la ciudad de Lorca” (1.741) de P. Morote; también el “Diccionario Geográfico” de Miñano de 1.828, quien los sitúa al pie de una montaña y en la margen del río Tus, apuntando que “ya eran muy concurridos en tiempos de Carlos V” y lamentando la poca comodidad del camino que accede hasta ellos y la falta de “buenas posadas para los enfermos”.
De las memorias publicadas por D. Juan de la Cruz Martínez en 1.842, resulta que en 1.831 el río Tus tuvo una crecida y arrancó parte de un balsón que describe como de materiales y arquitectura romana y entre cuyos restos se descubrió una moneda romana de la época del emperador Marco Aurelio (161-180 de la era cristiana), hijo adoptivo de Antonino Pío, y que “Sus aguas son de una virtud y eficacia asombrosas en los vicios cutáneos, herpéticos, reumas, afectos estéricos, debilidad en los nervios, flujos de sangre y blancos, y yagas inveteradas cuya curación no se ha conseguido con todos los auxilios del arte…”.
En 1.846, Madoz en su “Diccionario Geográfico Estadístico Histórico de España” señala cómo en Tus se halla un manantial de aguas medicinales muy eficaces “para la curación del histerismo, herpes y gota”.
Pedro Mª Rubio en su “Tratado Completo de las Aguas Minero Medicinales en España” de 1.853 dice “…los antiguos Baños de Tus” cuyas aguas clasifica como sulfurosas frías y se usan para curar el herpes, el histerismo y el reuma.
Unos años después, en 1.875, está datada otra descripción de los efectos del agua de los Baños de Tus en el organismo humano, que recoge las indicaciones anteriores y añade más. Aparece en una obra del Doctor Anastasio García López, (1.889) “Hidrología Médica”, y empleando la literatura médica de la época indica su uso: “…con buen éxito contra los herpes, histerismo y reumas, afecciones de la garganta, oftalmías escrupulosas y herpéticas, leucorreas, etc.”.
En 1.892, obtuvieron sus aguas la primera declaración oficial de Aguas Minero-Medicinales con lo que oficialmente entra a formar parte de los balnearios de España cumpliendo con los requisitos del momento.
A finales del siglo XIX, los terrenos donde se asienta el balneario, en origen propiedad de la Encomienda de Yeste, fueron subastados por el Estado. Su propiedad pasó por varios titulares hasta que en 1.925 compró una parte D. Ramón García Fernández que sucesivamente adquirió toda la propiedad de los antiguos terrenos que lo formaban.
A principios del siglo XX, los Baños de Tus disponían de dos antiguas balsas construidas en piedra que recibían el agua directamente del manantial y estaban ubicadas en habitaciones de diez metros cuadrados de superficie y un metro y medio de altura. El alojamiento se realizaba en dos casetas levantadas al lado de los baños. En una de estas casetas los dueños del balneario tenían un pequeño mostrador para servir pan, vino, jamón y carne, los únicos productos que se vendían hasta bien entrado el siglo.
Don Ramón García Fernández, siguiendo la costumbre de la época, puso a disposición del público los baños y mejoró sus instalaciones poniendo cinco bañeras de mármol individuales, una nueva caldera y construyendo cuatro habitaciones grandes con diez camas encima de los baños, lo que pudo llevar a cabo después de la Guerra Civil.
En la década de los años cuarenta, y también durante los cincuenta, los usuarios del balneario viajaban hasta allí a lomos de caballerías, en las que también portaban los utensilios, “el ato” suficiente para pasar el número impar de días de tratamiento que según sus necesidades y disponibilidad económica podían permitirse.
A partir de la década de los sesenta el Balneario de Tus empezó a experimentar la mayor transformación de su historia. La llegada del teléfono, la luz y la carretera ayudarían a impulsar los cambios, pero sobre todo fue gracias a la actitud de los hijos de D. Ramón García Fernández y éste que dedicaron su tiempo y trabajo al balneario en una época en la que la mentalidad de la zona estaba dominada por la insuficiencia de recursos y la tendencia migratoria de la población.
Desconociendo la declaración de Agua Minero Medicinal de 1.892, debido a la falta de documentación por los múltiples propietarios que en su día tuvo el balneario, la familia García inicia un nuevo expediente de declaración de Utilidad Pública y Agua Minero-Medicinal que se consigue en 1.981.
En 1.983 los herederos de D. Ramón constituyeron Baños de Tus, S. L., bajo cuya gestión se continuó la política de mejoras hasta nuestros días.
En la década de los 90 se produce la explosión de los balnearios y también del Balneario de Tus. Su vinculación al medio natural en el que se encuentra, su difusión a través de los Programas de Termalismo Social a nivel nacional y regional, así como el descanso alternativo al turismo de playa, la búsqueda de relax que alivie las nuevas patologías como la ansiedad o el estrés, hacen llegar al balneario un mayor número y nuevo tipo de clientes.
Actualmente se está trabajando en la elaboración de un nuevo proyecto de reforma y ampliación de la zona termal.